“ La mejor manera de olvidar a alguien o algo es transformarlo en un monumento”

 Después de leer esta frase, he reflexionado sobre algunas ideas importantes y me gustaría explicarlas de la mejor manera posible:

Primero de todo, no creo que la mejor manera de olvidar algo o a alguien sea convirtiéndolo en un monumento. Los monumentos, normalmente, se construyen para reflejar una situación clave del pasado y concienciar a los espectadores. Me acuerdo cuando fui hace dos veranos a Dublín y tuve la oportunidad de ver la escultura de Famine. Esta escultura es un homenaje a las muchas personas que se vieron obligadas a emigrar debido a la gran hambruna de Irlanda. Cuando vi este monumento, me impactó mucho y me hizo darme cuenta de lo afortunada que soy. Además, fue crucial para entender la historia de la ciudad y no olvidar los orígenes de esta. Es por eso, que consideró que los monumentos son necesarios para recordar los desastres históricos y no volver a repetirlos. Son una forma de concienciar a las generaciones más jóvenes y enseñarles las consecuencias que hubo en las tomas de decisiones menos acertadas.


Por otro lado, los monumentos dedicados a personajes históricos considero que son una muy buena manera de dejar reflejado para siempre lo que fueron y lo que hicieron durante su vida. Con esto y con lo anterior, puedo decir que no estoy de acuerdo con la frase. Es importante que existan los monumentos, tanto de personas como de situaciones históricas, para concienciar y que nos hagan reflexionar sobre el pasado y no cometer los mismos errores en el futuro.




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